El Cabildo Catedral de Córdoba reconocía, este martes, a las entidades con las que colabora, a través de su Comisión Caritativo Social.
Ello “en agradecimiento a su compromiso diario en beneficio de la sociedad y, especialmente, de las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad”.
Y uno de los destinos donde la institución capitular ha prestado su ayuda, no ha sido otro que en la diócesis de Bangassou, “donde la ayuda es continua y muy recientemente se colaborado en la construcción de un nuevo templo”.
Sobre esta ayuda y su propia experiencia ministerial se ha pronunciado el obispo emérito de la diócesis de República Centroafricana, el misionero cordobés Juan José Aguirre.
En declaraciones concedidas al Cabildo, Aguirre ha agradecido la ayuda prestada por la institución. A la par que ha recordado que “ya soy obispo emérito”.
Toda una vida
“He estado en Bangassou 28 años como obispo, y en Centro África 46 años”, ha señalado el prelado para subrayar que “ha sido una experiencia preciosa”.
En ese sentido, Aguirre ha repasado que “empecé con 28 años y ahora tengo 72. Así que yo, si volviera a nacer, volvería a pedirle al Señor que me eligiera para la vida misionera, porque es una vida preciosa”. Y ha apostillado que “es una manera estupenda de gastar la vida”.