Álex Rivas. Foto: Dócesis de Córdoba
Álex Rivas. Foto: Dócesis de Córdoba
Álex Rivas es uno de los voluntarios de Cáritas Diocesana de Córdoba. Su labor, junto a la de muchos otros, es fundamental en el acompañamiento a personas que atraviesan momentos de gran necesidad. Y sobre ella ha reflexionado en una interesante entrevista concedida a la diócesis.
Acerca de las experiencias que le han marcado, Rivas ha reconocido que “hay muchas, porque a muchos de ellos los conozco y he compartido conmigo la Casa de Acogida pero, yo he salido y ellos siguen ahí. Me gustaría poder ayudarles un poco más y me apena, me produce mala sensación no poder ayudarles más a dar ese paso”.
También ha valorado lo que aprendido de las personas a las que acompaña, afirmando que “mucho”, y aunque “es difícil de enumerar, sobre todo la lucha, las ganas de vivir, porque muchos no tienen nada, algunos no tienen ni familia, y, en cambio, se empeñan en salir y en vivir, y eso es un ejemplo a seguir porque hay gente, incluido yo ahora mismo que lo tengo todo, una familia, un trabajo, y alguna vez me quejo porque como ser humano te quejas, y ellos no se quejan, siguen luchando para salir, y eso me da mucha fuerza a mí”.
Asimismo, sobre las necesidades sociales que observa en la Córdoba actual, Rivas ha indicado que “eso es complicado, porque tenemos mucha gente sin hogar que no tiene lo mínimo para vivir el día a día, y por otro lado están las personas con enfermedades mentales, que no tienen un tratamiento continuado, no hay nadie que las trate, bien porque están en la calle, o porque no hay plaza. En Córdoba hay más gente en la calle que plazas en los diferentes albergues, tanto en el municipal como el de Cáritas Diocesana”.