Foto: Casa de S.M. el Rey
Foto: Casa de S.M. el Rey
La visita del Papa León XIV a España ya ha comenzado. Y lo ha hecho en Madrid, donde una multitud ha abarrotado las calles de la capital de España para transmitir su cariño a Su Santidad.
Antes, el Sumo Pontífice ha visitado el Palacio Real, donde ha sido recibido por el rey Felipe VI, quien ha pronunciado un discurso institucional. El mismo ha sido respondido por Su Santidad, en una intervención marcada por multitud de claves.
Entre ellas, el Santo Padre ha ensalzado las "ciudades de saberes” y, junto a Toledo, no ha faltado la referencia a Córdoba, como enclaves para el impulso del entendimiento y el diálogo interreligioso.
Y es que Córdoba, Maimónides y Averroes han estado presentes en la primera alocución de León XIV, dando muestra del peso histórico de la ciudad.
En su discurso, la paz y una advertencia contra el clima de odio en las redes sociales han estado muy presentes. "Vengo a España para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta Nación. De hecho, su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad."
Momento íntegro del discurso donde el Papa menciona a Córdoba
"La seguridad, que con demasiada frecuencia nos ilusionamos que provenga de las armas y los muros, madura más bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo. Vuestra propia historia lo atestigua. La presencia del islam en la Península ibérica, por ejemplo, constituyó una realidad política, cultural y religiosa de larga duración. Durante ese periodo no sólo hubo confrontación, sino que se intentó crear un espacio de contacto, conversación y diálogo sobre el sentido de la verdad entre cristianos, musulmanes y judíos. En la escuela de traductores de Alfonso X el Sabio, expertos pertenecientes a las tres religiones colaboraron en la traducción del rico patrimonio árabe, griego y hebreo, contribuyendo a la difusión de textos como, entre otros, los de los filósofos Averroes (1126-1198) y Maimónides (1138-1204). En particular, ciudades como Córdoba y Toledo se convirtieron en lugares de mediación entre lenguas, religiones y saberes. Pero esta es la verdad que cuentan las ciudades europeas, su estratificación histórica, el tejido de solidaridad que a lo largo de los siglos ha conformado sus diferencias, transformando los inevitables conflictos en puntos de partida".