El Salón del Trono del Obispado ha sido el enclave donde, en la mañana de este miércoles, han tomado posesión de sus cargos los nuevos miembros del Consejo Episcopal.
En presencia del obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, han jurado sus cargos el vicario general de la Diócesis, Antonio Jesús Morales; el vicario de Evangelización, Manuel Sánchez; el vicario de la Ciudad, Francisco Jesús Granados; el vicario de la Campiña, Ángel Cristo Arroyo; el vicario del Valle del Guadalquivir, Antonio Javier Reyes; el vicario de la sierra (que permanece en el cargo), David Arellano; y el secretario canciller, Domingo Moreno.
Tras el acto protocolario de la jura, el obispo ha agradecido su labor a los anteriores titulares de los puestos, a la par que ha dado la bienvenida a los nuevos responsables.
Llamados a servir
“A todos los que servimos a la Iglesia, hoy nos vienen bien las palabras del Evangelio, que nos remite a la subida de Jesús a Jerusalén. Una subida no solo física sino también simbólica”, ha expresado el prelado.
Al hilo de ello, monseñor Fernández ha recordado que “dos de sus discípulos (Santiago y Juan) le piden que les dé poder. Y él les responde que ha venido el Hijo del Hombre, no a ser servido, sino a servir”.
De manera que ha recordado que “nos llama a servir de múltiples formas. Escuchando a los que llegan aquí o a nuestras parroquias, o a cada zona; escuchando, atendiendo y, luego, uniendo esfuerzos y voluntades y las cualidades que Dios nos da para servir mejor a nuestra Iglesia y también a nuestra sociedad”.