Foto: Diócesis de Córdoba
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El 20 de junio ha sido una de las fechas que quedarán por siempre grabadas en la historia de la hermandad de la Merced. La titular mariana, Santa María de la Merced, regresó al Centro Penitenciario de Alcolea, tras su última visita en 2018.
Esta cita, enmarcada en los actos extraordinarios con motivo del Cincuentenario de Santa María de la Merced, contó con la presencia del obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, quien presidió la santa misa para acercar la devoción a la Virgen a un lugar especialmente vinculado a la advocación mercedaria, cuya historia ha estado siempre ligada a la redención, la esperanza y la atención a las personas privadas de libertad.
Mons. Jesús Fernández, tras la misa, bendijo también unos regalos de los internos, entre los que se encontraban un tocado para la Virgen, un rosario de filigrana cordobesa, un escudo de Hermandad hecho por internos y unos dibujos de los titulares de la Hermandad realizados por un interno. Además, el Obispo visitó a internos que estaban en la enfermería, culminando así esta visita que ha marcado de manera especial la vida de la corporación durante este año en el que se está conmemorando los cincuenta años de la llegada y bendición de Santa María de la Merced.
Foto: Diócesis de Córdoba