Antonio Banderas.
Antonio Banderas.
Ha sido en el Movistar Arena, ante el Papa León XIV, donde el actor malagueño Antonio Banderas ha realizado una de las reivindicaciones más hermosas y más puras sobre la Semana Santa que nadie ha hecho.
Banderas ha comenzado señalando a la Iglesia como la mayor productora de Arte de la historia, y a Cristo como la figura más representada. “Santo Padre, siento una cierta obligación a ofrecer una pequeña reflexión en voz alta sobre mi propia experiencia. Y para ello he de retroceder en el tiempo a las celebraciones de la Semana Santa, en mi querida Málaga, en los años 60 del siglo pasado”, ha comenzado el actor entre una gran ovación.
“Esas manifestaciones populares que toman las calles desarrollando un ritual majestuoso de arte y fe, de cultura y devoción. Y fue ahí, Santo Padre, en ese marco de arte popular anónimo cuando con tan solo cuatro o cinco años nació en mí una pregunta que tan solo contenía una palabra: Dios”.
“Poco a poco fui encontrando respuestas” ha proseguido Banderas. “Algunas tan simples como la que reconocí en los ojos de mi madre, mientras esta le clavaba su mirada y su corazón devoto a la Virgen de la Esperanza, que pasaba en su trono frente a nosotros, en aquellos lejanos años”.
El malagueño ha hecho vibrar al auditorio cuando ha hecho referencia a la "gente humilde y buena de mi ciudad, que cada año salían y salen a la calle, con su barrio a cuestas, portando a sus imágenes, que les ayudan a buscarse a sí mismos, mientras buscan a Dios. Y lo hacen dejando tras ellos el yo para agarrarse al nosotros. Y del nosotros pasan al ellos, y del ellos al todos, y del todos al mundo, y del mundo al universo, y del universo a Dios. Para después, volver a tomar tierra, intuyendo que Dios puede estar en cada partícula, en cada molécula de cada gota de agua de cada mar, de cada pétalo de rosa, de cada pálpito, de cada suspiro”.