Foto: Archicofradía de Araceli
Foto: Archicofradía de Araceli
Era uno de los momentos más esperados y no defraudó. María Santísima de Araceli recorrió este sábado las calles del centro histórico de Lucena, arropada por centenares de devotos, que no quisieron faltar al acto central de los que conmemoran el 175 aniversario del patronazgo de la Virgen sobre la ciudad.
La procesión estuvo marcada por la predicción de altas temperaturas, que obligó a la archicofradía a retrasar hora y media la salida sobre el horario inicialmente previsto. Una circunstancia que, a la postre, permitió disfrutar más de un acontecimiento que ya es parte de la historia de la piedad popular de Lucena.
Desde Juan Palma a la Plaza Nueva se vivieron momentos de gran intensidad espiritual y emocional, entre vivas, petaladas y calles engalanadas para recibir con todos los honores a la patrona del campo andaluz.
A ello se sumó que los hermanos de la archicofradía tuvieron la oportunidad de portar a la Virgen, haciendo aun más especial una salida extraordinaria que ya es parte de la memoria emocional de un pueblo y su gran devoción.