El espacio cofrade de PTV Córdoba dedicó su última entrega a analizar los orígenes, la evolución y la influencia cordobesa en la música procesional andaluza.
El programa Sentir Cofrade, emitido anoche en PTV Córdoba, dedicó su última entrega a la música procesional bajo el título “Historia y arte de la música procesional”. El espacio contó con la participación de Mateo Olaya, de Patrimonio Musical; Juan Carlos Galiano, profesor de música de la UCO; y Luis Miranda, de ABC Córdoba, en una tertulia centrada en el origen, la evolución, los compositores y las crucetas musicales de las hermandades.
La entrega planteó una mirada amplia a la historia de la música procesional, su evolución y su importancia dentro de la Semana Santa andaluza. Durante el programa se abordaron los orígenes del género, el papel que tuvo Córdoba en sus primeros pasos y la influencia cordobesa en el desarrollo posterior de la música procesional en Andalucía.
Comienzos
El primer bloque estuvo dedicado a los orígenes de la música procesional, con el objetivo de situar al espectador en el nacimiento de este lenguaje musical y en la forma en que comenzó a acompañar a las cofradías. En este apartado se trataron las primeras marchas, las primeras bandas, la diferencia entre música religiosa, música militar y música procesional, así como la creación progresiva de un lenguaje propio para la Semana Santa.
Municipales y revistas
En ese apartado, Olaya destacó el origen militar de las marchas procesionales, para poner “énfasis en la aparición de las bandas municipales, sobre todo, en la segunda mitad del siglo XIX”, donde hubo una “ebullición” de estas formaciones. Recordando que en las crónicas de la visita de Isabel II a Córdoba en 1862 ya aparecían distintas bandas municipales.
Al hilo de ello, Galiano ha puesto el acento en que esas bandas apenas “tenían repertorio, más allá del que hacía el músico mayor que estaba a cargo”. En este sentido, el profesor ha recordado la aparición de revistas como Eco de Marte, que lo que publicaba “se distribuía a nivel nacional”, siendo el caso paradigmático la Marcha fúnebre de la ópera Ione. “Ione llega a las bandas antes de que se estrene en el Liceo de Barcelona y en el Teatro Real de Madrid”, ha subrayado para desmontar que fue una adaptación posterior.
Por su parte, Miranda ha apuntado que “hay que recordar que, en ese momento, en Córdoba y en otros lugares la Semana Santa está resurgiendo y reinventándose de alguna forma”. Y ha explicado que los pasos iban acompañados de música de capilla, pero no de bandas. “Cuando no se conoce la tradición anterior se nutren del tipo de música que existía entonces”.
Época dorada
El segundo bloque se centró en Córdoba y su influencia en Andalucía, analizando qué ha aportado la ciudad al género, qué compositores han marcado su historia y qué marchas cordobesas han trascendido más allá de la capital. También se planteó si Córdoba ha sabido valorar su propia escuela musical y el lugar que ocupa dentro del panorama de la música procesional andaluza.
La tertulia abordó también el debate sobre si la música procesional vivió ya su época dorada o si, por el contrario, puede hablarse actualmente de un nuevo momento de esplendor. En este bloque se trataron los compositores imprescindibles de ayer y de hoy, la evolución de la calidad interpretativa de las bandas, la recuperación de patrimonio musical olvidado y el papel de iniciativas como Patrimonio Musical.
En ese apartado, Miranda ha destacado la figura de Dámaso Torres, resaltando “piezas emblemáticas como la famosa Marcha de la ciudad, que fue una especie de himno de Córdoba que todavía se saben muchas personas mayores”. “Se crea una especie de caldo de cultivo en el que aparecen una serie de grandísimos compositores, que van a coincidir en la mima época”, en los años 40 y 50 del pasado siglo: Enrique Báez, Pedro Gámez Laserna, Francisco Melguizo, José Timoteo “y va emergiendo Luis Bedmar como otra gran figura de la música”.
Repertorios
El último bloque llevó el análisis a la calle, con especial atención a las crucetas musicales de las hermandades, los criterios para elegir repertorio y la influencia de la música en la identidad de cada corporación. Aunque el eje principal fueron las bandas de música, el programa también dedicó espacio a las agrupaciones musicales y a las bandas de cornetas y tambores.
Durante este tramo se reflexionó sobre la adecuación de la música al paso, al titular y al momento procesional, el equilibrio entre marchas clásicas, repertorio propio y estrenos, así como la influencia que hoy tienen el público, las redes sociales y los vídeos en la configuración de las crucetas.
Sobredimensión
A ese respecto, Olaya destacó “hoy en día se compone muy bien” y “tenemos grandes compositores, en los tres géneros, de gran relevancia”. Aunque reconoció que “también se compone de forma mediocre”, por el “sobredimensionamiento” de la música. “Hay de todo”.
Intangible
Galiano ha incidido en que “esto es como en un supermercado, te puedes ir a la marca blanca o a la marca buena ¿Qué ocurre? Parece que en una cruceta, en un repertorio todo vale”, debido a que la música tiene la particularidad de que es “intangible”.
Arte
A la par que Miranda señaló que “si en una estación de penitencia hacemos la analogía con un museo, tienen que estar las mejores obras”. Y ha lamentado que “estamos consiguiendo que hablen de Arte personas que no entienden de Arte”.
Con esta entrega, Sentir Cofrade propuso un recorrido histórico, artístico y cofrade por uno de los elementos esenciales de la Semana Santa: la música que acompaña a los pasos, construye memoria, define estilos y forma parte de la identidad de las hermandades.
El programa completo puede verse en Zapi, en el canal de YouTube de Sentir Cofrade a través del siguiente enlace y también escucharse en formato podcast en las plataformas habituales.