Fotos: Fco. Patilla
Si el pasado viernes la hermandad del Remedio se Ánimas abría el calendario de procesiones de la octava del Corpus en la capital cordobesa, este domingo era el turno de las Penas de Santiago.
Y lo ha hecho en una mañana rafiante, donde las calles de la feligresía se han llenado de la espiritualidad y de la vitalidad de una de las cofradías que atesoran un mayor número de protestaciones públicoas de fe.
La cuadrilla de costaleros que comanda José García Garrido ha demostrado su buen hacer en cada chicotá, acompasada por los sones que la agrupación musical de la Sagrada Cena de Córdoba ha puesto al paso de Su Divina Majestad.
Por Ronquillo Briceño, Claustro, Tinte, Luis Diaz, Campo Madre de Dios, Agustin Moreno, Barrionuevo, Travesia Barrionuevo, Ravé, Frias, Siete Revueltas, Agustin Moreno, y de vuelta a Santiago, la procesión del Corpus de las Penas ha vuelto a poner de manifiesto efe de un barrio y de la hermandad que es garante de la misma.
BJM