Efecto Cofrade
Efecto Cofrade
Uno de los comentarios que más se han escuchado, desde que este lunes se conociera que la hermandad de la Soledad ha propuesto una reestructuración de la carrera oficial, es que al fin se ha abierto el melón.
Una frase que, por hecha, no deja de tener bastante sentido, pues durante los últimos años han ido creciendo las voces que piden una remodelación del trazado común por el que discurren las cofradías cordobesas.
Salvo afirmaciones residuales, no se ha planteado irse de la Catedral, sino que teniéndola como eje, la idea es variar parte del itinerario. Algo que ya se hizo en la Magna, sustituyendo la Puerta del Puente por Amador de los Ríos.
Una propuesta con tintes retro
En ese estado del asunto, la propuesta de la Soledad pone como inicio del itinerario común Diario de Córdoba (en su confluencia con Claudio Marcelo, Capitulares y Rodríguez Marín), para bajar por San Fernando, Cardenal González, Magistral González Francés, Puerta de Santa Catalina, Patio de los Naranjos, interior de las naves catedralicias, Patio de los Naranjos y salida por la Puerta del Perdón.
Un itinerario muy similar a la carrera oficial de 1960. Aquel fue el primer intento de llevar a todas las cofradías (las que procesionaban en aquel momento, que eran bastantes menos) al templo mayor. La diferencia con la que se propone ahora fue que en aquel caso no se adentraba en las naves catedralicias, sino que los cortejos transitaban (desde Santa Catalina al Perdón) solo por el Patio de los Naranjos.
Aquel intento sucumbió en 1963 con el regreso al centro de la ciudad de la carrera oficial. A día de hoy, vaya o no adelante la propuesta de La Soledad, ese escenario se antoja impensable.